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Edge computing

15 de Febrero de 2019

¡Casas inteligentes!

El Internet de las cosas es una herramienta de la tecnología maravillosa, ya que permite que los dispositivos que usamos diariamente se conecten a Internet, pero no solo se quedan en ese aspecto, ya que esta tecnología permite que se comuniquen entre ellos e incluso se organicen para hacer una serie de tareas. Para muchos entusiastas de la tecnología consideran a esta tendencia como el futuro.

Los dispositivos que se conectan a Internet usan tecnología que recolecta información del usuario, que se almacena en la nube y es analizada, activando una serie de eventos. Si un refrigerador de estas casas inteligentes podrá tener registros de toda la comida, bebidas, botanas y lo que se guarde en su interior. Cuando el suministro de algún artículo está muy bajo, se puede solicitar de manera automática que sea llevado a la casa más de ese artículo.

Al fenómeno de que toda esa información de los dispositivos con Internet de las cosas que se queda en la nube estática, sin hacer nada (o en estado pasivo) se está creando una corriente alterna que busca cambiar eso. Esta nueva tecnología se le conoce como Edge computing. Se caracteriza por querer dar más autonomía a los dispositivos.

Edge computing en el Internet de las cosas

¿Quiénes analizan los datos recolectados de los dispositivos conectados al Internet de las cosas? Este trabajo lo hacen las grandes compañías que administran la tecnología de cloud computing (o la nube como la conocemos en español). Sin embargo, para hacer más eficientes los procesos de análisis la información se procese más cerca del sitio donde se encuentra el dispositivo que los generó. De lo contrario, se pierde tiempo enviando los datos a través de largos recorridos.

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Su ventaja más importante es que permite analizar la información recolectada de los dispositivos y se lleva a cabo de manera más eficiente. Esta tecnología permite que se pueda ver lo más importante de esos datos, ahorrando recursos y, principalmente, tiempo, lo que lo vuelve muy atractivo para las empresas. Los dispositivos y sensores conectados, en lugar de mandar todo el paquete de información, solo mandan el resumen, que es el resultado de procesar todos los datos.

¿Muchos dispositivos, demasiado Internet de las cosas?

Uno de los problemas del Internet de las cosas se encuentra precisamente en la gran cantidad de dispositivos que se conectan. Sobre todo, cuando se trata de organizar esa cantidad de dispositivos incalculable, no importa si son de casas inteligentes o simples teléfonos o tabletas.

Se espera que para el año 2020 los dispositivos unidos al Internet de las cosas alcanzarán los 50 mil millones, por lo tanto, estos necesitarán contar con las capacidades de reconexión y procesamiento de datos para poder gestionar adecuadamente tal cantidad de dispositivos.

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